La red de Campo Grupal

Revista interactiva

como Asistente Social es una parte de mi formación profesional, el ser o querer ser parte conciente de mi construcción social
Creo firmemente en esto por tanto intento unirme a otros que tengan las mismas inquietudes

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Respuestas a esta discusión

Estoy muy contente por que, hoy he reafirmado que la participación y especificamente la organización se encuentra dormida y no muerta.
Hoy, en mi trabajo,por vía espontánea se esta constituyendo la Comisón de Navidad.
Es un grupo de tarea pero no menos significativo el impacto que puede tener en el grupo en general.
Ely

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Hola Alejandro:
Me permito disentir con tu punto de vista. Creo que en este momento hay una gran participación ciudadana. Y lo mejor de todo es que la gente elige, para su participación, ámbitos "reales", no "virtuales".
Mientras nosotros hablamos (o escribimos en Internet) sobre la participación, muuuuuuuucha gente que hasta hace poco no lo hacía, está participando. Quizá no sea la clase media alta intelectual, pero sí lo hace buena parte de la clase media.

Tu comentario sobre las hormigas me hizo recordar esta canción del musical "El diluivio que viene" que se estrenó en 1979:

LAS HORMIGAS MUEVEN LAS MONTAÑAS

Un pobre insecto,
Es una hormiga sola,
Es un cero sin ningún valor.

Un granito de arena
Es para ella una montaña
Pero en compañía, no la detiene nada.

Y así una hormiguita mueve la montaña ......

Más dos hormigas con otras dos hormigas
Son principio de una sociedad.
Energía y. coraje pasad este mensaje,
Y a nuestro trabajo unamos nuestras voces,
Y vamos ligero, unidas no hay quien pueda,
Seremos muchas y vamos juntas,
Ocho hormiguitas que avanzan y levantan
A otras hormigas que llaman a otras tantas hormigas
Que prestarán ayuda a otras que vienen y
Nada las detiene, se acercan y aumentan
Más siempre vienen cientos de hormigas
Formadas en hileras
Que marchan unidas y nada las arredra
Y luchan más, fuerzan más, mueven la montaña ya
Unidas siguen más, fuerzan más, mueven la montaña ya,
Unidas por demás y vienen más, mueven la montaña ya,
Unidas sí ......
Unidas sí ......
UNIDAS SI.

Para los más jóvenes, quizá reconozcan la canción en la adaptación que de ella hizo Sancor en su publicidad de los años 80, cambiando las hormigas por hombres.
¿Se acuerdan?

Me parece bárbaro que hablemos de participación, pero (y espero que nadie se sienta ofendido por la cita) alguien dijo alguna vez: "Mejor que decir es hacer....y mejor que prometer es realizar".

Esta es mi humilde contribución al tema.
Alicia

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Hola Elizabeth. Yo creo que se pueden discutir muchas cosas, como yo observé en los comentarios de los compañeros que te escribieron. Pero hay algo por lo que podríamos comenzar todos. Vos hablás de unirte y de tener inquietudes. Quizás deberíamos centrar el eje de la discusión en esos puntos. ¿Qué es unirse? ¿Para qué? ¿Cómo? Algo que tenga alguna eficacia. Al nivel de eso que también podríamos discutir y que sería algo así como: ¿cuáles son nuestras inquietudes?, ¿de qué tratan? ¿hasta dónde podríamos o tenemos voluntad de llegar...? Chau.

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Alejandro Simonetti dice:
¿CUALQUIER COSA ERA MEJOR QUE ESO?. (algo que escribí hace años y creo que tiene que ver con la participación ciudadan, sobretodo en la creación de opinión pública).
Eran lo peor de nosotros. Eran la traición. Eran la prefiguración temprana de Carlos Menem desguazando sistemática y festivamente el dispositivo de bienestar popular y el aparato legislativo laboral esbozado por las luchas de anarquistas y socialistas y llevado a la práctica, ampliado y consolidado por Perón, eran el rodrigazo regalándose al Imperio y la triple A asesinando en lugar de convocar a las mayorías frente a las minorías individualistas.
Eran la vergüenza de un movimiento que nació llenando calles y plazas con multitudes, desde las banderas de octubre hasta la metralla asesina de los Glosters Meteors en junio y terminó disperso cuando sus dirigentes comenzaban los horrores y el endeudamiento que los yanquis y los europeos querían para nosotros.

Y sin embargo, la ley que habíamos acordado decía que tenían que gobernar hasta diciembre. Y recién era marzo, 24 de marzo.

Y gran parte de nuestras clases medias decían, como una amiga mía: “cualquier cosa va a ser mejor que esta mierda”.

Ella pensaba que un trío de asesinos uniformados iba a ser mejor que una ridícula presidenta que decía tonterías por televisión. Pensaba que todo el aparato represivo de las fuerzas conjuntas iba a ser mejor que las patotas armadas que mataban aquí y allá nocturnamente, porque, maltrecha y despreciada, regía todavía una ley. Pensaba que hacía falta una mano dura que impusiera el orden, sobretodo a los mandos medios sindicalistas, que luchaban contra los burócratas reclamando ley para los trabajadores. Pensaba que la policía en las calles acabaría con las multitudes de atorrantes que reclamaban cosas. Pensaba que era mejor un general en el Ministerio de Trabajo suprimiendo una ley de contratos de trabajo que todavía respetaba algún derecho del trabajador. Pensaba que no había que esperar a diciembre y votar otra cosa sino dejar que las manos duras de la dictadura trajeran el orden y la seguridad de los ciudadanos decentes, ofendidos por el mal gusto populachero en el gobierno.

Mi amiga se equivocaba. Algún día le voy a recordar su frase.

No cualquier cosa iba a ser mejor que ese gobierno, votado por la mayoría de los ciudadanos, que no cumplía con sus deberes y debía ser reemplazado por nosotros, no por Videla, Massera y Agosti. No cualquier cosa iba a ser mejor que la penosa renovación de los cargos electivos, por la que llegan al gobierno no los más aptos para gobernar sino los más aptos para hacer campañas electorales. No cualquier cosa iba a ser mejor que la justicia, con sus jueces reaccionarios y gorilas pero que mal que mal deben ajustar sus fallos a una ley que muchas veces desprecian aristocráticamente. No cualquier cosa iba a ser mejor que la lucha sindical entre burócratas entregados a las patronales y representantes de los trabajadores intentando reemplazarlos. No cualquier cosa iba a ser mejor que las fuerzas armadas y de seguridad mal conducidas por el poder ejecutivo y mal juzgadas por el poder judicial. No cualquier cosa iba a ser mejor que las cámaras legislativas funcionando, con sus coimas y negociados, pero que no hubieran podido sextuplicar la deuda externa como se hizo después, cuando nadie podía poner límites al poder de las bandas uniformadas usurpadoras del poder que suplieron a los legisladores con un organismo subordinado ridículamente llamado CAL.

La dictadura militar insurrecta y subversiva demostró que mi amiga estaba equivocada. Había que haber aguantado, había que haber luchado, había que haber votado en diciembre de 1976.

Alejandro Simonetti.

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Estimadas (os) amigos de la red

Estoy plenamente de acuerdo con la idea fuerte del articulo publicado por Monica Damiano, pero además creo que, la lucha debe ser en todos los frentes no solo en las urnas, ya que, el sistema socioeconomico representado en algunas personas en las últimas decadas nos pasa por ensima en especial a los chilenos.

Personalmente admiro como los hermanos argentinos enfrentan la defensa de sus derechos en los temas de país como por ejemplo: en el tema de Sistemas de Pensiones, entre otros. Creo que los chilenos nos hemos olvidado a nosotros mismos, la maquina del Noeliberalismo junto con lo que fue la represión de Pinochet nos paso una factura demasiado grande que no hemos podido superar y que hasta el día de hoy nos dicotomisa favorecinedo la desigualdad social.

Soy una profesional joven que se crecio, sin quererlo, con la nostalgia de la decáda de los '70 y todo lo que represento en Americalatina, Lamento profundamente el estado actual de la participación social y como los sectores de mayor poder se aprovechan de esta situación y como los que estamos en una escala social inferior nos dejamos atropellar. Hoy en día descansamos en otros para resolver el tema de la defensa de nuestros derechos cuando en realidad somos todos llamados a velar por el cumplimiento de ellos, es decir, no solo debemos hacer parte al Estado (aunque sea el principal garante) y/o en el caso nuestro al movimiento estudiantil de los Pingúinos quienes nos dan ejemplos de civilidad.

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¡Qué tiempos tristes éstos, en que hablar de árboles es casi un crimen!- Bertold Brecht

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