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como Asistente Social es una parte de mi formación profesional, el ser o querer ser parte conciente de mi construcción social
Creo firmemente en esto por tanto intento unirme a otros que tengan las mismas inquietudes

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Respuestas a esta discusión

Parte consciente de mi construcción social... ¿De nuestra construcción social, no, Elizabeth?. La construcción social de la realidad... Cuesta creerlo cuando vemos que los medios tienen poderes inmensos para construirla sin consultarnos. Pero es nuestra, en la medida en que participamos. A veces, cada tanto, producimos hechos que construyen realidad y los medios no tienen más remedio que registrarlos. Evo Morales parecía que se derrumbaba, según los medios. Parecía que tenía a la mayoría boliviana en contra. Y parece que ruvo el 68% de los votos: el pueblo produjo un hecho que los medios no pueden esconder.
Alejandro Simonetti.

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Alejandro Simonetti said:
Parte consciente de mi construcción social... ¿De nuestra construcción social, no, Elizabeth?. La construcción social de la realidad... Cuesta creerlo cuando vemos que los medios tienen poderes inmensos para construirla sin consultarnos. Pero es nuestra, en la medida en que participamos. A veces, cada tanto, producimos hechos que construyen realidad y los medios no tienen más remedio que registrarlos. Evo Morales parecía que se derrumbaba, según los medios. Parecía que tenía a la mayoría boliviana en contra. Y parece que ruvo el 68% de los votos: el pueblo produjo un hecho que los medios no pueden esconder.
Alejandro Simonetti.

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Gracias! Alejandro por escribir
si es verdad, la construcción social desde nuestras esferas es casi el aporte que puede hacer una hormiga diariamente con su trabajo a la producción de cambio pero es mejor que nada. Además que un grano con otro ayuda a aumentar la fuerza de una idea colectiva , es asi, como se van producciendo los movimientos sociales.

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Y, por otro lado, detrás de cada pasito y cada señal de antena de cada hormiga, el hormiguero tiene una "intencionalidad", en el caso de ellas marcada por sus instintos. Pero como nosotros los instintos los tenemos subdesarrollados, necesitamos la socialización primaria para llegar a ser humanos dentro de una cultura y la secundaria para aprender un rol, por ejemplo de trabajadora social y la PARTICIPACIÓN CIUDADANA ara hacernos cargo de la continua refacción de esa construcción social de la realidad, en la línea de una identidad, en nuestro caso en la línea de la construcción de la matriz de pensamiento latinoamericano (Alcira Argumedo), una matriz que se puede leer oscuramente en las construcciones sociales de nuestros pueblos en la historia y hoy en los barrios y en los textos de algunos pensadores que no copian la matriz europea y que nosotros tenemos que seguir definiendo, mirando los hechos de nuestro pueblo más que los libros impresos en otros lados, no?. Alejandro Simonetti.

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¿CUALQUIER COSA ERA MEJOR QUE ESO?. (algo que escribí hace años y creo que tiene que ver con la participación ciudadan, sobretodo en la creación de opinión pública).
Eran lo peor de nosotros. Eran la traición. Eran la prefiguración temprana de Carlos Menem desguazando sistemática y festivamente el dispositivo de bienestar popular y el aparato legislativo laboral esbozado por las luchas de anarquistas y socialistas y llevado a la práctica, ampliado y consolidado por Perón, eran el rodrigazo regalándose al Imperio y la triple A asesinando en lugar de convocar a las mayorías frente a las minorías individualistas.
Eran la vergüenza de un movimiento que nació llenando calles y plazas con multitudes, desde las banderas de octubre hasta la metralla asesina de los Glosters Meteors en junio y terminó disperso cuando sus dirigentes comenzaban los horrores y el endeudamiento que los yanquis y los europeos querían para nosotros.

Y sin embargo, la ley que habíamos acordado decía que tenían que gobernar hasta diciembre. Y recién era marzo, 24 de marzo.

Y gran parte de nuestras clases medias decían, como una amiga mía: “cualquier cosa va a ser mejor que esta mierda”.

Ella pensaba que un trío de asesinos uniformados iba a ser mejor que una ridícula presidenta que decía tonterías por televisión. Pensaba que todo el aparato represivo de las fuerzas conjuntas iba a ser mejor que las patotas armadas que mataban aquí y allá nocturnamente, porque, maltrecha y despreciada, regía todavía una ley. Pensaba que hacía falta una mano dura que impusiera el orden, sobretodo a los mandos medios sindicalistas, que luchaban contra los burócratas reclamando ley para los trabajadores. Pensaba que la policía en las calles acabaría con las multitudes de atorrantes que reclamaban cosas. Pensaba que era mejor un general en el Ministerio de Trabajo suprimiendo una ley de contratos de trabajo que todavía respetaba algún derecho del trabajador. Pensaba que no había que esperar a diciembre y votar otra cosa sino dejar que las manos duras de la dictadura trajeran el orden y la seguridad de los ciudadanos decentes, ofendidos por el mal gusto populachero en el gobierno.

Mi amiga se equivocaba. Algún día le voy a recordar su frase.

No cualquier cosa iba a ser mejor que ese gobierno, votado por la mayoría de los ciudadanos, que no cumplía con sus deberes y debía ser reemplazado por nosotros, no por Videla, Massera y Agosti. No cualquier cosa iba a ser mejor que la penosa renovación de los cargos electivos, por la que llegan al gobierno no los más aptos para gobernar sino los más aptos para hacer campañas electorales. No cualquier cosa iba a ser mejor que la justicia, con sus jueces reaccionarios y gorilas pero que mal que mal deben ajustar sus fallos a una ley que muchas veces desprecian aristocráticamente. No cualquier cosa iba a ser mejor que la lucha sindical entre burócratas entregados a las patronales y representantes de los trabajadores intentando reemplazarlos. No cualquier cosa iba a ser mejor que las fuerzas armadas y de seguridad mal conducidas por el poder ejecutivo y mal juzgadas por el poder judicial. No cualquier cosa iba a ser mejor que las cámaras legislativas funcionando, con sus coimas y negociados, pero que no hubieran podido sextuplicar la deuda externa como se hizo después, cuando nadie podía poner límites al poder de las bandas uniformadas usurpadoras del poder que suplieron a los legisladores con un organismo subordinado ridículamente llamado CAL.

La dictadura militar insurrecta y subversiva demostró que mi amiga estaba equivocada. Había que haber aguantado, había que haber luchado, había que haber votado en diciembre de 1976.

Alejandro Simonetti.

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Parece que la palabra participación no mueve mucho a participar. Hablar de participar (ser parte) es es hablar del todo y el todo es la política (de polís, muchos y polis, el lugar de los muchos, la ciudad). Y hablar de política es hablar del arte de convivir. Pero, cuando hay intereses enfrentados, es hablar de lucha. Una lucha de clases pero también muchas otras clases de luchas. Y el conflicto parece que no atrae. Entonces, uno prefiere no participar. Es una lectura psicosocial de una cosa tan chiquita como la poca participación en este foro. Pero tampoco hay mucha en los otros, así que puede ser cualquier otra causa. Alejandro Simonetti.

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A mi en lo personal me duele el comentario que haces, sin embargo, estoy conciente del problema. Asi y todo sigo insistiendo en la necesidad de comunicar, de relacionarnos, de aunar esfuerzos.
Los que creemos el cuento de la participación (organización ) no nos podemos dar por vencidos. Por eso aunque no te conozco te mando aliento y mucha esperanza, no todo es negro o blanco, en alguna parte hay más gente como nosostros que le interesa realizar aportes por último desde el plano de las ideas.
Ely

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Bueno, Elizabeth, por lo menos estamos participando, vos y yo, de este foro. Festejemos el hecho. Y si llega un tercero, festejaremos su llegada.El valor de la participación es una creencia, yo creo en eso, a partir de mis experiencias: la reciprocidad y la solidaridad me han dado mucho más placer que las situaciones de sometimiento o marginación, que son dolorosas no sólo para el sometido o marginado sino también para el sometedor y marginador. Para mí son los cuatro modelos básicos de convivencia. O seis, si añadimos la lucha por la participación recíproca y la participación solidaria cuando lo que domina es el sometimiento y la marginación. Alguna vez te contaré esos modelos vinculares. Los primeros son los que dominan en las culturas que Gonzalo Abella, historiador antropológico oriental, llama "imperiales", los segundos en las "fraternas" y los terceros son nuestra lucha: la de los que queremos participación donde domina el sometimiento. Alejandro Simonetti.

Elizabeth Yacqueline Pozo Vega said:
A mi en lo personal me duele el comentario que haces, sin embargo, estoy conciente del problema. Asi y todo sigo insistiendo en la necesidad de comunicar, de relacionarnos, de aunar esfuerzos.
Los que creemos el cuento de la participación (organización ) no nos podemos dar por vencidos. Por eso aunque no te conozco te mando aliento y mucha esperanza, no todo es negro o blanco, en alguna parte hay más gente como nosostros que le interesa realizar aportes por último desde el plano de las ideas.
Ely

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Estoy de acuerdo con vos Alejandro, que la participación asusta, conlleva grandes excusas para no hacerlo (falta de tiempo, trabajo, etc.) pero mi experiencia en los años que viví en el Delta es que siempre hay un grupito de personas dispuestas a luchar, reunirse y compartir. Fue siempre una tarea titánica luchar contra los grandes capitales para lograr preservar a nuestras islas y nuestros ríos, pero igualmente seguimos adelante. Como dice Bertold Brecht "el que lucha un día es bueno, el que lucha un año es mejor, pero el que lucha toda la vida, ese es el imprescindible.

Susana

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En realidad, ¿de dónde saco yo que "la gente" no quiere participar?. De mi pequeña muestra urbana, de clase media. Seguramente es una muestra sesgada, sin base científica. Por ahí los sectores populares, como los que vos citás de las islas, reaccionan de otra manera y participan más que nuestro sector. El asunto es participar de qué. Quizás las causas que a uno, clase media intelectual, les parecen convocantes, no lo son para las clases populares. Elizabeth es trabajadora social y tal vez sabe más de esto por los sectores en los que suelen trabajar estos profesionales. Pero, Susana, no contestaste a algo que te pregunté: ¿estás en México?. Alejandro Simonetti.

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¡Estimados Integrantes De Campo grupal!
Siendo consecuentes con la discusión que he propuesto, quiero realizar una invitación a todos aquello interesados en el tema: Previsión Social y Seguridad Social.
Anadeus( organización por la defensa de los derechos de los consumidores) y Enlaces (grupo que promueve los valores de Trabajo Social).
La Charla es en el Colegio de Asistentes Sociales Calle 18 nº 45,4º piso. Stgo-Centro), los dis 4 y 25 de Septiembre a las 19ºº horas. Se requiere previa inscripción, por lo tanto, deben contactarme a mi correo o al celular 84455687
Sin otro particular, les saludo cordialmente.
Elizabeth Pozo Vega
Asistente Social

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Poema para Compartir.

¿Qué pasaría si un día despertamos
dándonos cuenta de que somos mayoría?

¿Qué pasaría si de pronto una injusticia,
solo una, es repudiada por todos,
todos que somos todos, no unos,
no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos
nos multiplicamos, nos sumamos
y restamos al enemigo
que interrumpe nuestro paso?

¿Qué pasaría si nos organizáramos
y al mismo tiempo enfrentáramos
sin armas,
en silencio,
en multitudes,
en millones de miradas
la cara de los opresores
sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas,
sin palmadas en los hombros,
sin cánticos partidistas,
sin cánticos?

¿Qué pasaría si yo pidiese por vos
que estás tan lejos, y vos por mí
que estoy tan lejos,
y ambos por los otros que están muy lejos
y los otros por nosotros aunque estemos lejos?
¿Qué pasaría si el grito de un continente
fuese el grito de todos los continentes?

¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo
en vez de lamentarnos?

¿Qué pasaría si rompemos las fronteras
y avanzamos
y avanzamos
y avanzamos
y avanzamos?

¿Qué pasaría si quemamos
todas las banderas
para tener solo una,
la nuestra, la de todos,
o mejor ninguna porque no la necesitamos?
¿Qué pasaría si de pronto
dejamos de ser patriotas para ser humanos?

No sé... me pregunto yo,
¿qué pasaría?

Mario Benedetti

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